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Si usted no desea un tratamiento hormonal de forma quirúrgica, hay fármacos que pueden parar la producción de andrógenos. Los fármacos más habituales son los agonistas de LHRH y los antagonistas de LHRH. El objetivo de estos fármacos es parar el crecimiento del tumor mediante una castración química. El mecanismo de actuación varía para cada grupo de fármacos.

Si usted tiene antecedentes de enfermedad cardiovascular, su médico puede aconsejarle consultar con un cardiólogo antes de comenzar con el tratamiento hormonal.

LHRH

La producción de testosterona es regulada por el cerebro. El cerebro produce varias hormonas que ayudan a regular otras hormonas. Estas se llaman hormonas liberadoras. La hormona reguladora específica para los andrógenos se llama hormona luteinizante liberadora de hormonas (LHRH). En el tratamiento del cáncer de próstata, los fármacos que afectan a la LHRH se utilizan para parar la producción de andrógenos.

LHRH agonistas

Los agonistas de LHRH paran la producción de testosterona en el testículo. Se administración en una inyección con formulación depot por vía subcutánea o intramuscular. Estas inyecciones pueden durar 1, 3, 6 o 12 meses. Discuta con su médico cuál es la mejor opción para usted.

Los primeros días tras la primera inyección, los agonistas de LHRH aumentan sus niveles de testosterona antes de bajarlos. Esto se conoce como efecto llamarada. El aumento de los niveles de testosterona puede causar un crecimiento tumoral. En raros casos esto podría ser peligroso y puede producir dificultad al orinar. Su médico puede darle una dosis baja de fármacos anti-andrógenos para prevenir el daño producido por el aumento de los niveles de testosterona.

Antagonistas de LHRH

Los antagonistas de LHRH son una nueva forma de tratamiento farmacológico hormonal. No necesitan combinarse con un anti-andrógeno las primeras semanas porque no producen efecto llamarada. Degarelix es el antagonista de LHRH usado con más frecuencia. Necesita administrarse cada mes mediante una inyección subcutánea.

Anti-andrógenos

Los anti-andrógenos bloquean la acción de la testosterona. Como resultado, el tumor crecerá más despacio o dejará de crecer por completo. Los antiandrógenos más frecuentemente utilizados son el acetato de ciproterona, la flutamida y la bicalutamida. Todos ellos vienen como una pastilla y se toman diariamente.

El acetato de ciproterona normalmente se administra en dos o 3 dosis fraccionadas. La flutamida se toma tres veces al día. La bicalutamida es el anti-andrógeno más habitual y se toma una vez al día.