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La disfunción eréctil es una patología que necesita de un diagnóstico correcto para establecer sus causas y así, recibir un tratamiento adecuado.

Hablar de disfunción eréctil con tu médico de familia puede resultar embarazoso, pero es importante hacerlo. De acuerdo con él, será más fácil comenzar con el tratamiento más adecuado.

En esta sección podemos ver las diferentes preguntas y pruebas que su médico puede realizarle para evaluar correctamente su problema. Hay que tener en cuenta que pueden variar según el país en el que se encuentre.

Historial médico

Su médico le realizará un historial médico para evaluar su estado general de salud. Como parte de dicho historial le preguntará sobre algunos aspectos que puedan estar presentes en su vida.

Quizás su médico le pregunte:

  • Si toma alguna medicación habitual
  • Si fuma
  • Si bebe alcohol y en qué cantidad
  • Si bebe mucho café
  • Si ha estado en contacto con alguna droga
  • Si alguna vez ha sido tratado mediante alguna cirugía pélvica
  • Si tiene problemas cardiacos
  • Si tiene algún trastorno hormonal conocido
  • Si tiene algún problema psicológico

Historia sexual

Su médico también le realizará preguntas que tengan que ver con su vida sexual, que pueden resultar muy personales, pero que son necesarias para un correcto diagnóstico y tratamiento. Algunas cuestiones podrían ser:

  • Qué relaciones ha tenido previamente
  • Cuál es su estado actual, en cuanto a relaciones se refiere.
  • Su estado actual de ánimo
  • Cuándo comenzaron los problemas de erección
  • Cuánto tiempo lleva padeciendo disfunción eréctil
  • Si ha consultado este problema con algún otro médico
  • Si ha probado algún tratamiento ya para su disfunción eréctilS
  • Su médico le pedirá que le describa como son las erecciones, en cuanto a firmeza y duración, al despertarse y durante la relaciones sexuales. Su médico también le preguntará si tiene algún otro problema en relación con el apetito sexual, la eyaculación o el orgasmo.
  • Si usted tiene pareja, es recomendable acudir con ella a esta consulta.

Cuestionarios

Puede que su médico también le entregue unos cuestionarios que deberá rellenar. Estos cuestionarios sirven para evaluar diferentes aspectos de su salud sexual. Los más comunes son:

  • El índice Internacional de función eréctil (IIEF por sus siglas en inglés)
  • El test de salud sexual para hombres (SHIM por sus siglas en inglés)
  • La escala internacional de síntomas prostáticos (IPSS por sus siglas en inglés)
  • El cuestionario clínico sobre depresión

Examen físico

El médico le realizará una exploración completa en busca de anomalías en el pene, testículos o escroto. Para evaluar su salud cardiovascular, el médico evaluará su tensión arterial, su frecuencia cardiaca, y solicitará un análisis de sangre para determinar su cifra de colesterol. Su médico le realizará un tacto rectal para conocer el tamaño, forma y consistencia de la próstata y si fuera necesario, una determinación de PSA en la analítica de sangre. Para descartar la presencia de diabetes se medirá el nivel de glucosa en sangre. En algunos casos también es necesario conocer la cifra de testosterona. Esto también se realiza mediante la misma analítica de sangre.

Evaluación del riesgo cardiaco

Debido a la relación existente entre disfunción eréctil y salud vascular el médico hará una evaluación de su riesgo cardiaco como parte del diagnóstico. En algún caso su médico puede enviarle al cardiólogo para un estudio más completo y realización de pruebas cardiológicas como ¨pruebas de esfuerzo.

Otras pruebas

En algunos caso pueden ser necesarios más estudios. Estos pueden incluir:

  • Un test de tumescencia y rigidez nocturna
  • Test de inyección intracavernosa
  • Pruebas de contraste vascular radiológico
  • Pruebas radiológicas del pene

Estas pruebas no son habituales en el diagnóstico inicial de disfunción eréctil y sólo son necesarias en algunos casos en los que su médico precise de información adicional para evaluar adecuadamente su problema.

Si fuera necesario, su médico le remitirá al neurólogo, al psiquiatra, al andrólogo o al endocrinólogo para estudios más específicos.