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La nefrectomía citorreductora se recomienda para el cáncer de riñón metastásico si usted está en condiciones adecuadas para la cirugía y el tumor es extirpable. El objetivo es quitar la mayor cantidad de tumor posible. En este sentido en ocasiones puede ser preciso extirpar alguno de los órganos vecinos tales como el bazo, el páncreas, así como partes del intestino o el hígado.

Para la realización de una nefrectomía citorreductora se necesita anestesia general. Durante la intervención el paciente se coloca sobre su costado o tumbado sobre la espalda, dependiendo de la localización y el tamaño del tumor.

¿Cómo se lleva a cabo la nefrectomía citorreductora?

La nefrectomía radical abierta es la cirugía de referencia para la nefrectomía citorreductora. Primero se determina el tamaño del tumor y el médico comprueba cuáles de los tejidos u órganos de alrededor han sido afectados. El cirujano realiza una incisión en la pared del abdomen para acceder directamente al riñón. Para evitar la siembra de células del tumor el cirujano mantiene el riñón cubierto por una capa protectora de tejido graso. El cirujano separa entonces la arteria renal, la vena renal, y el uréter del riñón. Finalmente, el riñón es extirpado.

Nefrectomía parcial citorreductora

Si el tumor primario no es muy grande, o si el otro riñón no está funcionando bien, su médico puede recomendarle una nefrectomía parcial citorreductora. No es un procedimiento habitual. El objetivo es extirpar la parte del riñón que ha sido afectada por el tumor, dejando la mayor cantidad posible de tejido renal sano intacto. El procedimiento se puede llevar a cabo tanto por cirugía abierta como laparoscópica.

Otra posibilidad es tratar el tumor con terapia ablativa. La terapia ablativa puede ser por ablación por radiofrecuencia (ARF) o crioterapia. El objetivo de estos procedimientos es matar las células tumorales calentándolas (ARF) o congelándolas (crioterapia). Se puede realizar con anestesia local o general.

Metastasectomía

Su médico puede recomendarle una cirugía adicional para eliminar los tumores metastásicos. Sólo se recomienda si es técnicamente posible extirpar las metástasis y usted tiene una salud adecuada para la realización de una cirugía mayor. Este procedimiento puede ayudarle si tiene dolor u otros síntomas que le causen molestias.

¿Cómo me preparo para la intervención?

Su médico le dará, con detalle, las recomendaciones precisas para prepararse para el procedimiento. No debe comer, beber, ni fumar desde 6 horas antes del procedimiento para prepararse para la anestesia. Si toma cualquier tipo de medicamento coméntelo con su médico. Puede que deba dejar de tomarla varios días antes de la intervención.

¿Cuáles son las secuelas del procedimiento?

Tras la cirugía citorreductora puede que tenga dolor en el flanco durante varias semanas.

Recomendaciones para las 4-6 primeras semanas tras la intervención:

  • Dependiendo de las recomendaciones de su médico, beba entre 1 y 2 litros todos los días, principalmente agua
  • No cargue con nada que pese más de 5 kg
  • No realice ejercicio intenso
  • Comente cualquier medicamento que estuviera usted tomando
  • Si lo ha precisado, pregunte la fecha de la retirada del catéter doble J con su médico

Tendrá que consultar con su médico o acudir al hospital en el momento que presente:

  • Fiebre
  • Sangre en la orina
  • Pérdida de sangre o dolor intenso

¿Cuál es el impacto del tratamiento?

Si la cirugía citorreductora es exitosa le dará una oportunidad de vivir más tiempo con menos efectos secundarios.

¿Cómo será el seguimiento?

Tras la cirugía citorreductora por cáncer renal metastásico su médico probablemente le recomiende tratamiento farmacológico.