Cáncer de riñón localizado

Vigilancia activa

Vigilancia activa

La vigilancia activa es una forma de tratamiento para el cáncer de riñón localizado en la que el médico vigila activamente el tumor. Se recomienda si la cirugía no es la mejor opción para usted, y cuando el tumor renal es menor de 4 cm.

Algunas de las razones que pueden llevar a su médico a desaconsejarle la cirugía pueden ser la edad o alguna enfermedad que pueda hacer que la cirugía sea peligrosa para usted. Para determinar si la vigilancia activa es una opción su médico puede recomendar hacer una biopsia del tumor. El tejido tumoral obtenido mediante la biopsia es analizado para asegurar que no es agresivo. Si el tumor es agresivo y la vigilancia activa no es una buena opción para usted, puede que se le recomiende otro tratamiento.

Si es usted un buen candidato para la vigilancia activa su médico establecerá un calendario de visitas estricto. En cada visita el urólogo le realizará una serie de preguntas sobre cualquier cambio importante en su estado de salud, le realizará un examen físico, y comentará los resultados del análisis de sangre. Antes de cada visita le realizarán una TC o una ecografía de su abdomen para monitorizar el crecimiento del tumor. Puede que le realicen también una radiografía de tórax para evaluar los pulmones.

En la mayoría de los casos el seguimiento se realiza cada 3 meses durante el primer año. Durante el segundo año las visitas se realizan cada 6 meses, y posteriormente una al año.

En términos generales los tumores renales pequeños tienden a crecer lentamente, y en ellos el cáncer rara vez se extiende a otros órganos. Si las pruebas realizadas durante el seguimiento muestran que el tumor está creciendo deprisa, o si usted desarrolla síntomas que puedan sugerir que la enfermedad está avanzando, su urólogo le recomendará algún otro tratamiento.

Esas opciones de tratamiento incluyen la cirugía para extirpar el tumor o todo el riñón, o la ablación del tumor mediante crioterapia o ablación por radiofrecuencia (ARF). Algunos de los factores que pueden influir para decidir la mejor opción terapéutica incluyen:

  • Su edad
  • Otros problemas de salud que pueda usted tener
  • La localización del tumor
  • El subtipo de tumor

Si se decide la intervención, la nefrectomía parcial debería ser la primera opción siempre que sea posible. Durante esta intervención el tumor se extirpa, pero el cirujano mantiene intacto tanto tejido sano del riñón como pueda.