Cáncer de riñón localmente avanzado

Apoyo

Apoyo para el cáncer de riñón localmente avanzado

Ser diagnosticado de cáncer tiene un gran impacto en su vida, y en las vidas de sus seres queridos. Causa sentimientos de ansiedad, miedo o incluso depresión. Someterse al tratamiento para el cáncer es duro, y puede afectar a su vida laboral y personal. Para encontrar apoyo consulte a su médico o enfermero. Ellos le darán información de contacto con asociaciones de pacientes o de otras personas que puedan ayudarle con apoyo emocional, o recomendaciones prácticas como consejos económicos.

Prepararse para la consulta

Prepararse para la consulta puede ser muy útil. Les ayudará a usted y a su médico a resolver las dudas y preocupaciones que pueda tener. Aquí tiene algunos consejos que le pueden ser útiles:

  • Escriba las preguntas que le gustaría hacerle al médico. Esto le ayudará a recordar las cosas que quiere preguntar. Además puede ayudarle a organizar sus pensamientos.
  • Si es posible, trate de acudir a la consulta acompañado. Es bueno tener a alguien con quién discutir lo que ha dicho el médico y además es probable que se recuerden más cosas.
  • Solicite información sobre su tipo específico de cáncer.
  • Si el médico utiliza vocabulario que no entiende, pida que se lo explique.
  • Dígale a su médico qué medicinas toma, y si toma algún medicamento alternativo. Algunas de estas medicaciones pueden alterar el tratamiento.

Tras la consulta usted puede:

  • Buscar en Internet o en la biblioteca más información sobre su tipo de cáncer. Tenga en cuenta que no toda la información que se puede encontrar es de buena calidad. Su médico puede recomendarle alguna página web fiable.
  • Contactar con alguna asociación de pacientes, que pueden ofrecerle información y ayuda.
  • Consultar con su equipo médico, y de ser necesario su aseguradora, las posibles consecuencias económicas de su tratamiento. Pueden recomendarle personas o sitios donde conseguir asesoramiento sobre su situación financiera o cómo conseguir ayuda económica.
  • Si lo desea, puede pedir una segunda opinión de otro especialista.

Apoyo tras la intervención quirúrgica

En los primeros días o semanas tras la intervención quirúrgica usted puede precisar ayuda con las actividades cotidianas. Si tiene la posibilidad puede pedir a amigos, familiares o vecinos que le ayuden con cosas como traerle comida a casa, cocinar, limpiar, lavar, y ocuparse del jardín. También puede preguntarle a su equipo médico por información sobre ayuda a domicilio profesional.

Tras la intervención es frecuente que usted presente fatiga. Esto significa que se siente más cansado de lo habitual, sin energía, con problemas de concentración, y no mejora con el sueño. La mayor parte de la gente experimenta fatiga desde seis meses hasta un año tras la intervención. Para combatir la fatiga usted puede:

  • Escribir las cosas que le dan fuerzas, y darles prioridad durante el día o la semana.
  • Conseguir ayuda para las tareas del hogar como lavar, limpiar, o cuidar del jardín.
  • Dormir pequeñas siestas durante el día.
  • Mantenerse tan activo como sea capaz. Un paseo corto cada día es mejor que uno largo una vez a la semana.
  • Cuando planee actividades sociales como un viaje o una visita tenga en cuenta que puede precisar tiempo para descansar durante el día. Coméntelo con su familia, amigos o cuidadores, para que pueda planificarlo por adelantado. Es importante avisarles cuándo está usted cansado.

Seguimiento

Tras la intervención se revisará con su médico. En esta visita se discutirán tanto los resultados de la intervención como el calendario de seguimiento. Solicite un plan de cuidados para que pueda saber con qué frecuencia va a tener que acudir a las consultas, y qué clase de pruebas le van a realizar. Todas estas cosas dependerán de las características del tumor.

Escriba las preguntas que quiera hacer antes de la visita. Por ejemplo:

  • ¿Se ha eliminado el cáncer?
  • ¿Voy a necesitar algún tratamiento adicional? Y, si es así, ¿qué opciones se me plantean?
  • ¿Qué pruebas me voy a realizar antes de las visitas de seguimiento?
  • ¿En qué manera me va a afectar a mi calidad de vida el tratamiento y el cáncer de riñón?

Es importante que usted continúe acudiendo a estas visitas. Durante ellas su médico vigila su riñón para detectar a tiempo una posible recurrencia. Es importante también decirle a su médico si nota nuevos síntomas. No dude en consultar con su equipo médico y preguntarles por cualquier síntoma nuevo que aparezca antes de la visita concertada.

Recomendaciones de estilo de vida

Es importante mantener un estilo de vida saludable durante y tras el tratamiento. Debe tratar de realizar ejercicio físico con regularidad. Encuentre alguna actividad que le guste. Si tiene dudas sobre qué puede hacer solicite a su médico que le remita a un fisioterapeuta.

Trate de tomar una dieta equilibrada con frutas y verduras a diario. También debería incluir alimentos ricos en almidón, como el pan o las patatas, el arroz o la pasta, y ricos en proteínas como la carne, pescado, huevos, o legumbres. Intente disminuir la ingesta de azúcar, sal, y grasas. Si tiene cualquier pregunta, solicite a su médico que le remita a un nutricionista o especialista en nutrición.

Procure dejar de fumar. Le ayudará a recuperarse antes de la cirugía.

Apoyo psicológico

Tras la intervención usted puede estar preocupado por su pronóstico, por el impacto del cáncer en su situación económica, o por otros motivos.

Es frecuente preocuparse porque el cáncer vuelva a aparecer. La mayoría de la gente a la que se lo han diagnosticado, o sus seres queridos, se preocupan por ello en algún momento. Si está preocupado consulte con su médico y averigüe el riesgo de recurrencia del cáncer. También le puede pedir al médico apoyo psicológico si siente la necesidad de hablar con alguien. Las asociaciones de pacientes también pueden ayudarle.

La cirugía y el tratamiento del cáncer pueden alterar a su vida sexual. Es importante hablar con su pareja sobre sus sentimientos. Hay muchas maneras en las que se puede mantener una relación íntima. Si no desea ser sexualmente activo se puede estar uno junto al otro, tocarse, dar o recibir abrazos, y sencillamente sentarse o tumbarse cerca del otro.

Durante el tratamiento usted estará alejado de su trabajo. Hable con su jefe acerca de la mejor manera de volver al trabajo. Puede que pueda hacer una jornada reducida, o desempeñar un puesto nuevo.

Consulte las consecuencias económicas de su tratamiento con su equipo médico. Pueden recomendarle personas o sitios donde conseguir consejos sobre su situación financiera o incluso conseguir ayuda económica.
Si tiene problemas para volver a su vida normal, o regresar a su trabajo, hable con su médico o enfermero. Pueden ayudarle a encontrar el apoyo y el tratamiento que precisa.

El diagnóstico del cáncer le puede hacer ver la vida de otra manera, y puede que descubra que ahora sus prioridades han cambiado. Esto puede afectarle en su trabajo o en sus relaciones personales, y puede hacerle sentir desorientado e inseguro. Hable con su familia y amigos, y tómese todo el tiempo que necesite en este proceso. Si no se siente cómodo hablando de estas cosas con la gente que tiene a su alrededor puede pedir a su equipo médico que le remita a un psicólogo. El psicólogo puede darle las herramientas que necesita para enfrentarse con esos sentimientos y ayudarle a encontrar los cambios que quiere o necesita.

Apoyo para la familia y amigos

El diagnóstico de cáncer no sólo afecta al paciente, sino que también afecta a la gente que hay a su alrededor. Usted, como ser querido de una persona con cáncer, le puede dar apoyo de muchas maneras. En ocasiones incluso con cosas prácticas, como encargarse de la lavandería, jardinería, o comprar comida.

También puede ser de gran ayuda acompañar a su ser querido a la consulta del médico. Puede ofrecerse para llevarle, o para ayudarle a hacer las preguntas durante la consulta. Estar ahí durante la consulta también puede ser bueno. Usted puede recordar cosas distintas, o fijarse en otros detalles, que podrán comentar después. Usted también puede preguntar al médico cómo puede afectar el tratamiento a sus vidas en cuanto a los cuidadores y los efectos psicológicos del proceso.

El diagnóstico y el tratamiento pueden ser emocionalmente duros para todas las personas implicadas. El tratamiento del cáncer es complicado, y puede cambiar su vida súbitamente. Pueden surgir preguntas sobre el pronóstico, los efectos del tratamiento, o incluso la posibilidad de morir. Como amigo o ser querido usted puede estar ahí para escuchar. No es preciso que tenga las respuestas.

Si usted siente que necesita a alguien con quien hablar, consulte con su médico de cabecera o equipo médico para conseguir apoyo. Las asociaciones de pacientes pueden ofrecer también apoyo a los familiares o amigos de la gente que ha sido diagnosticada de cáncer.

Estas asociaciones pueden ayudar también en materias más prácticas, como apoyo económico.