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Los stents prostáticos se utilizan para mantener abierta la uretra, lo cual mejora el flujo miccional. Se recomiendan principalmente para pacientes que no son aptos para la cirugía pero que todavía pueden vaciar la vejiga por sí mismos. Los stents se usan en lugar de las sondas permanentes.

¿Cuándo optar por un stent?

En la actualidad, no se recomienda el uso de stents como opción terapéutica permanente. Solamente deberá considerar esta opción si no puede tolerar la anestesia necesaria durante la cirugía.

¿Cómo se inserta un stent?

El stent se puede colocar en la propia consulta del médico o en una clínica bajo anestesia local. Se inserta en la uretra hasta que la punta llega a la vejiga (Fig. 1). Se comprueba si está bien colocado por medio de un ecógrafo o de un cistoscopio.

Fig. 1: Un stent prostático mejora el flujo miccional.

¿Cómo me preparo para esta intervención?

Su médico se lo explicará de manera detallada. Si está tomando alguna medicación, háblelo con él, ya que probablemente deba interrumpirla antes de la intervención.

¿Cuándo podré volver a hacer vida normal?

Por lo general se puede hacer vida normal el mismo día de la intervención, aunque puede tener sangre en la orina y sentir dolor al orinar. Esta situación puede durar varias semanas.

Puede tener que ir al médico o volver inmediatamente al hospital en los casos siguientes:

  • Si tiene fiebre
  • Si no puede orinar por sí mismo
  • Si tiene grandes pérdidas de sangre o dolor

Ventajas de los stents

  • Se pueden utilizar en lugar de una sonda permanente
  • La intervención no requiere estancia hospitalaria
  • Se colocan con anestesia local

Desventagas de los stents

  • Posibilidad de migración
  • Dolor al orinar durante algún tiempo después de su colocación
  • Es posible que no mejore el flujo miccional
  • Riesgo (bajo) de incontinencia urinaria
  • Riesgo de formación de cálculos en el stent