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La radioterapia daña y mata las células y se usa para atacar las células cancerígenas. Puede realizarse mediante haces de radiación externa o mediante braquiterapia. Las células del cáncer de próstata son generalmente sensibles a la radiación. Debido a los avances en las técnicas de tratamiento con radioterapia, se ha convertido en una alternativa a la cirugía eficaz para el tratamiento del cáncer de próstata localizado y del cáncer de próstata localmente avanzado.

Puede discutir con su médico las ventajas e inconvenientes del tratamiento con radioterapia y si es una alternativa adecuada en su caso.

Para mejorar los resultados del tratamiento, su médico puede recomendarle el tratamiento hormonal junto con la radioterapia. Esto se conoce como una terapia combinada para el cáncer de próstata. Un ciclo de tratamiento hormonal generalmente dura 2-3 años.

¿Cómo se realiza el tratamiento con radioterapia?

El objetivo del tratamiento con radioterapia es matar las células cancerígenas de la próstata. Como la radiación puede también matar células en otros órganos, como la vejiga, es importante que los haces de radiación vayan dirigidos principalmente a las células cancerígenas, y se limite el daño a otros tejidos.

El desarrollo reciente de la radioterapia ha aumentado la precisión de los haces, y permite administrar una dosis más alta con menos efectos secundarios.

La duración normal de un tratamiento con radioterapia (Fig. 1) es de unas 8 semanas, 5 días por semana. Se le administrará una sesión de radioterapia al día. La sesión dura aproximadamente 20 minutos cada día, y no necesita ingreso en el hospital.

Antes de iniciar el tratamiento con radioterapia, será necesario hacerle un TAC. Esto se realiza para localizar el área que será radiada, así como los tejidos circundantes que no deberán ser tratados. En los últimos años, la radiación guiada por imágenes se ha convertido en una técnica ampliamente extendida. Para este tipo de tratamiento, los oncólogos radioterápicos localizan la próstata de forma muy precisa con la ayuda de rayos-X o TAC para asegurar que la dosis de radiación es administrada en la próstata.

Otra forma de tratamiento con radioterapia es la braquiterapia. Para este tipo de tratamiento, una fuente de radiación es insertada directamente en la próstata (Fig. 2). Su médico le aconsejará este tratamiento si su tumor tiene una puntuación baja de Gleason y no presenta síntomas al orinar.

Fig. 1: Tratamiento con radioterapia externa para dañar y matar las células cancerígenas.
Fig. 1: Tratamiento con radioterapia externa para dañar y matar las células cancerígenas.
Fig. 2: En la braquiterapia una fuente de radiación se inserta directamente en la próstata.
Fig. 2: En la braquiterapia una fuente de radiación se inserta directamente en la próstata.

¿Cómo me preparo para el procedimiento?

Su médico le aconsejará en detalle cuál es la preparación para el procedimiento. Le darán unas recomendaciones sobre comer y beber antes de cada sesión, para asegurar que la vejiga está adecuadamente llena y el recto esté vacío antes del procedimiento. Si usted toma alguna medicación, deberá comunicárselo a su médico. Generalmente no es necesario dejar la medicación durante el tratamiento con radioterapia.

¿Cuáles son los efectos secundarios del procedimiento?

Efectos secundarios del tratamiento son una sensación de quemazón al orinar, frecuencia urinaria e irritación anal. Esto se produce porque los órganos que rodean la próstata, en particular la vejiga y el recto, también reciben algo de radiación. Normalmente estos síntomas aparecen hacia la mitad del tratamiento y desaparecen varios meses tras la finalización del mismo.

Un efecto secundario del tratamiento con radioterapia es el sangrado en la vejiga y el recto, incluso varios años después del tratamiento. También puede experimentar síntomas del tracto urinario inferior (STUI), o disfunción eréctil.

Cuánto de molestos sean los efectos secundarios varía de unas personas a otras, y está relacionado con el estado general de salud y el tipo de tratamiento radioterápico administrado.

¿Cómo será el seguimiento?

Después del tratamiento con radioterapia para el cáncer de próstata, su médico planificará visitas regulares de seguimiento. El seguimiento rutinario dura al menos 5 años. En cada visita su médico evaluará sus niveles sanguíneos de antígeno prostático específico (PSA). En algunas ocasiones podrá ser necesario un tacto rectal (TR). El seguimiento es importante para evaluar la recuperación tras el tratamiento, su estado general de salud y para detectar una posible recidiva del cáncer.

Radioterapia en combinación con tratamiento hormonal

En caso de que usted tenga un cáncer de próstata localizado con una puntuación elevada de Gleason, su médico puede recomendarle tratamiento con radioterapia en combinación con tratamiento hormonal. Su médico discutirá con usted en detalle cómo prepararse para este tratamiento

Tratamiento tras radioterapia

Si durante el seguimiento los niveles de PSA muestran que el cáncer de próstata no ha sido completamente erradicado, podría ser necesario realizar un tratamiento adicional para eliminar todas las células tumorales. Discuta con su médico qué opción de tratamiento es la mejor en su caso.

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