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La enucleación por láser es una opción terapéutica común para el crecimiento prostático benigno. El láser utiliza luz de gran intensidad para cortar el tejido prostático. Al mismo tiempo se aprovecha el calor del láser para cerrar los vasos sanguíneos. Por esta razón se pierde muy poca sangre durante este tipo de cirugía.

La enucleación por láser puede realizarse mediante distintos sistemas láser. La elección del láser depende de la experiencia y conocimientos de su médico y de las disponibilidades de su hospital.

¿Cuándo optar por la enucleación prostática por láser?

Si tiene una próstata de más de 80 mililitros, la enucleación mediante láser puede ser la opción más indicada para Vd., ya que elimina todo el adenoma. También es una buena opción para los hombres con próstatas más pequeñas.

La enucleación por láser es idónea si está Vd. tomado anticoagulantes para otras afecciones. Es importante que hable de su situación particular con su médico.

¿Cómo se realiza la enucleación mediante láser?

Para la enucleación mediante láser se le aplicará anestesia general, epidural o intravenosa. Una vez anestesiado, el cirujano utiliza un resectoscopio de láser para acceder a la vejiga a través de la uretra sin realizar ninguna incisión en la parte baja del abdomen (Fig. 1). El resectoscopio lleva una pequeña cámara por la cual el médico puede ver la próstata. Durante la enucleación, el cirujano emplea el láser para cortar tejido prostático, pudiéndose tratar así toda la próstata (Fig. 2). A continuación utiliza un instrumento conocido como morcelador para irrigar y llevar el tejido cortado al exterior a través de la vejiga y de la uretra.

Después de la operación se coloca una sonda vesical con el fin de en la vejiga para drenar la orina y realizar un lavado continuo de la vejiga y de la uretra con solución estéril que evita la formación de coágulos de sangre. Tendrá que llevar esta sonda durante varios días hasta que se cicatrice la uretra y pueda orinar por sí mismo.

Fig. 1: Cirugía transuretral.
Fig. 1: Cirugía transuretral.
Fig. 2: Láser cortando y sacando parte del tejido prostático durante enucleación mediante láser.
Fig. 2: Láser cortando y sacando parte del tejido prostático durante enucleación mediante láser.

¿Cómo me preparo para la intervención?

Su médico se lo explicará de manera detallada. No deberá comer, beber ni fumar durante las 6 horas previas a la operación para prepararse para la anestesia. Si está tomando alguna medicación, háblelo con su médico, ya que posiblemente tenga que interrumpirla antes del procedimiento.

¿Cuándo podré volver a hacer vida normal?

Por lo general se puede abandonar el hospital 1 o 2 días después de la intervención. La duración de la estancia hospitalaria puede variar según los países. Puede seguir presentando sangre en la orina o sentir dolor al orinar durante varias semanas.

Durante 4 a 6 semanas después de la intervención:

  • Beba entre 1 y 2 litros de líquido al día, preferentemente agua
  • No levante peso superior a 5 kilos
  • No realice ejercicios físicos intensos y evite montar en bicicleta
  • No tome baños termales ni vaya a la sauna
  • Evite el estreñimiento por medio de una dieta adecuada
  • Si toma alguna medicación, háblelo con su médico

Evite tener relaciones sexuales durante 2 ó 3 semanas. Después de una enucleación por láser puede experimentar eyaculación retrógrada, situación crónica en la que el semen ya no puede salir por la uretra durante el orgasmo, sino que se dirige a la vejiga y posteriormente se expulsa al orinar.

Deberá ir al médico o volver inmediatamente al hospital en los siguientes casos:

  • Si tiene fiebre
  • Si no puede orinar por sí mismo
  • Si tiene grandes pérdidas de sangre o dolor

Ventajas de la enucleación

  • Mejora inmediata del flujo miccional
  • Breve estancia hospitalaria
  • Menos tiempo con la sonda
  • Bajo riesgo de complicaciones
  • Efectiva en todas las próstatas, especialmente en las grandes
  • Posibilidad de analizar el tejido prostático después de la intervención

Desventagas de la enucleación

  • La intervención puede ser más larga en próstatas pequeñas
  • Dolor al orinar durante cierto tiempo después de la operación
  • Riesgo de eyaculación retrógrada
  • Riesgo de retención de orina, de infección del tracto urinario y de experimentar urgencia
  • Riesgo (muy bajo) de incontinencia urinaria