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Qué es el cáncer de próstata metastásico?

El cáncer de próstata puede extenderse a otros órganos o a ganglios linfáticos fuera del área pélvica, resultando en enfermedad metastásica. Los tumores en estos órganos o ganglios se llaman metástasis. Su médico puede que le recomiende hormonoterapia para el tratamiento de la enfermedad metastásica.

Es importante que recuerde que el cáncer de próstata resistente a la castración no tiene cura. Su médico intentará reducir el crecimiento del tumor y de las metástasis. Con esto se puede alargar su esperanza de vida y reducir los síntomas.

Si el cáncer de próstata hace metástasis, por lo general se disemina a los huesos o la columna vertebral. En una etapa posterior, el cáncer de próstata también puede propagarse a los pulmones, el hígado, los ganglios linfáticos distantes, y el cerebro (Fig. 1). La mayoría de las metástasis causan un aumento en el nivel de antígeno prostático específico (PSA) en la sangre.

Las metástasis en la columna vertebral pueden causar síntomas como dolor intenso en la espalda, fracturas espontáneas o compresión nerviosa o de la médula espinal. También pueden ser asintomáticos. En algunos pocos casos, las metástasis pulmonares pueden causar tos persistente.

Para detectar metástasis se pueden utilizar técnicas de imagen. Las metástasis óseas se pueden ver en una gammagrafía ósea. La tomografía computarizada (TC) puede obtener información más detallada acerca de las metástasis óseas, y se puede utilizar para detectar metástasis en el hígado, los pulmones o el cerebro.

Esta sección describe distintas opciones de tratamiento hormonal, que usted puede comentar con su médico.

La información contenida en este capítulo es general, no específica para su situación concreta. Tenga en cuenta que las recomendaciones que su médico le haga pueden variar según el país y el sistema de salud al que pertenezca.

Fig. 1: El cáncer de próstata metastásico se puede extender hacia los huesos, la columna vertebral, los pulmones o el cerebro.
Fig. 1: El cáncer de próstata metastásico se puede extender hacia los huesos, la columna vertebral, los pulmones o el cerebro.

Opciones de tratamiento

Si usted tiene cáncer de próstata metastásico, su médico le recomendará la terapia hormonal. Esto es parte de un enfoque de atención paliativa. El tratamiento va a ralentizar el crecimiento del tumor primario y de las metástasis, y ayudará a controlar los síntomas.

Otro nombre para la terapia hormonal es la terapia de deprivación de andrógenos (ADT). Se puede realizar quirúrgicamente o con tratamiento farmacológico. En la terapia quirúrgica, ambos testículos se eliminan en un procedimiento llamado orquiectomía bilateral. Los medicamentos utilizados para detener la producción de andrógenos pueden ser agonistas de la LHRH o antagonistas de LHRH. Estos medicamentos están disponibles como inyecciones de depósito bajo la piel o en el músculo. Los antiandrógenos son fármacos que bloquean la acción de los andrógenos. Vienen en forma de píldora. Todas estas terapias causan la castración.

La castración tiene consecuencias físicas y emocionales. Los más comunes son los sofocos, menor deseo sexual y disfunción eréctil. Los efectos de la castración quirúrgica son permanentes. En la castración química, algunos de los síntomas pueden desaparecer después del tratamiento. No dude en consultar todas sus dudas con su médico.

Si tiene metástasis óseas que causan síntomas durante el tratamiento con fármacos, la radioterapia puede ayudar a aliviar y prevenir fracturas.

Los agonistas de la LHRH son el tratamiento más recomendado para el cáncer de próstata metastásico, pero la elección del tratamiento siempre depende de cada situación particular. Estas son algunas cosas que su médico tendrá en cuenta a la hora de planificar su tratamiento:

  • Edad
  • Historia médica
  • Lugar dónde el cáncer se ha diseminado
  • Síntomas
  • Tipos de tratamiento disponibles en su hospital
  • Sus preferencias y valores personales
  • Red de apoyo de la que usted dispone
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